sábado, 4 de julio de 2009

Lanzamiento de un libro mío en la Expo Libro de Guayaquil

Martes 14 de Julio del 2009; 19:00 horas.
en la Urna Norte "Demetrio Aguilera" de la Expolibro

Este libro fue publicado hace varios años en EEUU, pero es desconocido en Ecuador. Gracias a una gentileza del Consulado del Perú, y a su personero principal, el Sr. Cónsul Jorge Raffo, aparece ahora esta segunda edición. Copio abajo lo que la University Press of the South (New Orleans) ofrece como información en su catálogo on-line

TITULO:

"(Auto)biografía y Misticismo Femeninos en la Colonia. La Relación escrita por Madre Josefa de la Providencia sobre Madre Antonia Lucía Maldonado.
by Fernando Iturburu (State University of New York at Plattsburgh)

SINTESIS

La Colonia en America Latina incluye una gran cantidad de manuscritos inéditos, escritos por monjas y mujeres religiosas criollas. Este libro se centra en uno de estos. Trata de evidenciar la manera en que historia, política y temas relacionados con los conceptos de raza y género sexual emergen y estructuran relaciones muy complejas en el Virreinato de Lima, durante los siglos XVII y XVIII. Este trabajo es un análisis y edición crítica de la Relación escrita por Madre Josefa de la Providencia (1747), publicado casi cincuenta años más tarde (1793), sobre su madre espiritual, Madre Antonia Lucía Maldonado (1646-1709). Es también un estudio de la formación de un beaterio, el rol de su fundadora, la creación de una comunidad femenina independiente y el proceso de negociación entre las carmelitas descalzas y la jerarquía masculina.

DEL AUTOR
Fernando Iturburu has published short stories, poetry and essays in Colonial and Contemporary Latin American Literature. He is currently Assistant Professor of Spanish at the State University of New York at Plattsburgh, USA.

Aquí, parte de la portada original, hecha por pintor y escultor quiteño Juan Ormaza

jueves, 25 de junio de 2009

Oh, barrio. "En tus calles yo crecí/ y allí quisiera morirme" (Ciudadela 9 de Octubre. Guayaquil)

La cita del título sale de una canción de Marvin Santiago (creo, autoría de Tite Curet), ambos boricuas. Pero como trópico es trópico y ya está establecido que "Guayaquil es el último Puerto del Caribe y primero del Infierno", vale la relación (entre negros nos entendemos). Aquí aparece la Avenida 3ra de la Ciudadela 9 de Octubre: a la derecha el colegio Eloy Alfaro (mi colegio) y a la zquierda el Parque de la Madre con la calle 7, bifurcándose en los parterres que llegan hasta la Domingo Comín. En estas calles crecí y, como ocurre con todo hombre de zona popular, en estas calles moriré, cuando llegue la hora.


domingo, 21 de junio de 2009

De por qué vale la pena ser padre

Sólo para que se pongan bravos (o se alegren, según), un par de fotos con mis trumbirungas.



[Aquí, cruzando en el ferry que va desde Plattsburgh, en el norte de NY, a Vermont. Luego nos fuimos más hacia el norte y el cielo estaba tan azul y soleado como en esta foto]


[Esta foto es de antología, pues Fabiola siempre rehúsa a verse retratada de cualquier manera. La pobre, aún no se acostumbra a la pérdida de su estatus de diva. Es de la semana anterior, en el Mall, luego de haber visto la película UP, que no convenció a ninguno de los 3]

lunes, 25 de mayo de 2009

Fabia y yo, antes de su cumpleaños



["Por favor, no molestar". Foto de Fabiola Ayala Poggi]

lunes, 18 de mayo de 2009

De cuando quería ser padre

La primera vez debe haber sido cuando tenía a mis sobrinos Katty y Germán en mis brazos, siendo yo casi niño y luego un adolescente. La segunda vez, sin duda, en Francia, mientras cuidaba a Egon y Romain, a quienes quería como si fueran mis hijos. Yo tenía 24 y ellos 5 y 10 años, pero los quería como si fueran míos (¿en dónde estarán mis muchachos ahora?). La tercera vez ya no tenía a nadie conmigo y fue en Nueva York, en el duro y violento otoño de 1988, cuando llegué por primera vez al norte. En la radio escuché esta canción (Lollipops and Roses) que logré grabar en un viejo cassette y que abría en mí fuertes deseos de participar en el curso de la vida. Hoy vuelve a mí porque Fabia tendrá pronto cuatro años, aunque conmigo, evidentemente, ella venía existiendo desde que yo mismo era un niño, así como parte de nosotros seguirá existiendo en los demás.

LOLLIPOPS AND ROSES


Tell her you care, each time you speak,
Make it her birthday each day of the week,
Bring her nice things, sugar and spice things,
Roses and Lollipops,
And Lollipops and Roses . . .

One day she’ll smile, next day she’ll cry,
Minute to minute, you’ll never know why!
Coax her, pet her, better yet get her,
Roses and Lollipops,
And Lollipops and Roses . . .

We try acting grown up, but as a rule,
We’re all little children, fresh from school . . .

So, carry her books, that’s how it starts,
Fourteen to forty, they’re kids in their hearts . . .
Keep them handy, flowers and candy,
Roses and Lollipops,
And Lollipops and Roses . . .



sábado, 18 de abril de 2009

Los patriotas del sur (libro on line)

Los interesados en bajar/leer uno de mis super éxitos de bodega, "Los patriotas del sur", pueden hacerlo desde la dirección que aparece abajo.

http://es.geocities.com/descargareditorial2009/index_i10.htm

martes, 24 de marzo de 2009

Días de lluvia en Guayaquil

¡La lluvia y el barrio al fin!

El sábado llegué a las 4 y 30 al parque de mi Ciudadela 9 de Octubre. Había varios carros, llovía a cántaros y vi a los patriotas del sur, felices, entre los 40 y los 50 y pico de años jugandp pelota en la calle. Habían organizado una fiesta de barrio sólo porque sí. La Chocota era la del encame, junto a Nina Pacari y la Negra Linda. Días antes, junto al infaltable cholo Cepeda, llenaron sobre con invitaciones y en la cara escribían el nombre del destinatario y en el reverso el apodo (Macario luego criticaba que a Borolas no le decían de esa manera sino Tilín, muchos años antes.

Vi al loco Roberto, a don Chowa, a Omar Aguiar, a mis hermanos los mellizos, sentados, en pantaloneta, bajo una carpa, pero con el agua hasta los tobillos, riendo felices de la lluvia, los chistes y la gente. Vi a cien más que desfilan por mi mente como en una secuencia de película. Hacía tanto que no veíamos la lluvia entre todos, que no jugábamos pelota callejera bajo el agua del invierno que, en ese momento que repetíamos el rito, fuimos nuevamente aquellos jóvenes de los años 70s. En casa de los Tenén habían instalado tres mesas para naquear, los jugadores peleaban porque el equipo ganador había hecho jugar a Raffo que no estaba inscrito, y querían que les quitaran los puntos para no quedar últimos en el campeonato.

Llegó gente de otros barrios de la Ciudadela, pero ya éramos uno solo. Por suerte y para siempre. Nicota me vio y abrió los brazos como crucificado para darme un abrazo, previo al remo de 3 dólares para comprar una botella pipona de aguardiente. Me senté y me reí de todo, del tiempo, los chistes, la lluvia y la noche que caía. Tomamos el carro de Leo y llegamos hasta el Cabo Rojeño donde estaba la otra gallada vieja: Yoyo, Galo, Kaviedes, Camareta, Marino y el Chino. Escuché mis rituales canciones, comí comida criolla y regresé a casa. Me faltaban mis mujeres, solamente. Mis ladies Fabia y Fabiola.

He vuelto al Guayaquil, por dos semanas, por fin al barrio y a la lluvia del trópico.